¿Para qué Sirve la Psicología Deportiva?

0
73
32094547 - man playing golf on beautiful sunny green golf course hitting golf ball down the fairway from the tee with driver.

Detrás de la psicología del deporte no sólo encontramos garra, corazón, actitud y confianza. En realidad se trata de una ciencia en donde podemos hablar de responsabilidad, concentración, nervios y expectativas, entre otras cosas. Elementos que se van construyendo y trabajando día a día.

El que intenta abordar estos temas sin ser un profesional en la materia, se reducirá a los primeros conceptos que he nombrado. Sin embargo, el tema es un poco más complejo.

La importancia de lo mental en el deporte

Muchas veces sucede que los componentes psicológicos dentro de los deportes quedan relegados en el último lugar. Se los piensa en términos de cómo se sintió el jugador, si estuvo contento o no, o como la pasó durante el juego.

Sin embargo, el deportista maneja muchas variables complejas a la vez, que son tanto técnicas como mentales. También esas variables son personales de todo tipo, mientras que el que mira desde afuera, sólo ve los resultados.

La vuelta de golf es una maratón emocional de 42 kilómetros. De hecho, dura aproximadamente lo mismo que una maratón en términos de tiempo, es decir 4 hs.

Mantener un estado mental durante 4 horas es muy difícil, pero los mejores lo consiguen. Algunos golfistas pueden mantener su concentración sólo 5 km. O mejor dicho, no pueden terminar el tercer hoyo sin fatigarse mentalmente y alterarse, dejando que los resultados interfieran en su mente.

El desafío, por lo tanto, es entender cómo funciona la mente. A partir de ello, se puede entrenarla para que logre completar los 42 km de manera enfocada.

Dentro de esta disciplina existen diferentes enfoques

Hay quienes piensan que los problemas en el deporte están relacionados con una baja autoestima que se encuentra más allá del juego. Entonces, por más que el jugador tenga la tarjeta del PGA, 3 títulos y mucho dinero, se va a sentir insatisfecho. Esta es una mirada más clínica.

Personalmente, prefiero evitar el planteo de la autoestima porque no me es funcional a la hora de trabajar. Me encuentro más convencido en diseñar a partir del estado que posee el deportista al jugar.

De esta manera, se puede incorporar elementos para que ese estado se vuelva cada vez más óptimo y pueda durar en el tiempo. De esta forma, puedo pensar herramientas para proponer.

Por otro lado, puede que la autoestima no sea un reflejo fiel de lo que está sucediendo en el juego de un deportista. Puede que un jugador que obtiene muy buenos resultados, tenga o no tenga una buena autoestima.

Seguramente la sensación de control y de poder realizar algo aumente la autoestima, o que, para llegar a aprender con detenimiento un deporte, algo de autoestima tuvo que haber tenido.

Ahora bien, ¿es la autoestima lo que lleva a aprender y a ser eficiente, o es el hecho de ser bueno en algo lo que genera autoestima? ¿Se pueden expandir los límites por la autoestima, o el hecho de expandir los límites es lo que genera autoestima?

Desde mi postura, defiendo que mejorar el rendimiento y los resultados de un jugador va a impactar directamente sobre su bienestar, autoestima y felicidad.

Rafa Beltrán

Seguí leyendo: Consejos para Trabajar la “Conciencia Mental” en el Deporte

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here